07 de septiembre de 2026
El encuentro, que se realizará del 17 al 19 de noviembre, buscará impulsar soluciones para rehabilitar territorios, mejorar los cierres de minas y evitar la generación de nuevos pasivos.
El Perú enfrenta el desafío de gestionar más de 6,000 pasivos ambientales mineros, de los cuales 740 están clasificados como de alto y muy alto riesgo. Esta problemática será uno de los principales ejes del III Simposio Internacional de Pasivos Ambientales y Cierre de Minas (PACMIN 2026), que buscará promover soluciones para la recuperación de territorios y una gestión más sostenible del cierre de operaciones mineras.
PACMIN 2026 llevará la discusión más allá de la remediación ambiental e incorporará temas como inversión, regulación, inteligencia artificial, monitoreo inteligente, cambio climático, economía circular, recuperación de ecosistemas, financiamiento y transición territorial.
El simposio se desarrollará del 17 al 19 de noviembre en el OPEN PUCP, Plaza San Miguel, y proyecta reunir a más de 500 participantes, más de 30 empresas mineras y 65 expositores nacionales e internacionales, mediante conferencias magistrales, mesas de trabajo, paneles, conferencias técnicas y reuniones B2B.
Fernando Valdez, presidente de PACMIN 2026 y gerente general de Reliant Ventures, sostuvo que el país necesita cambiar la manera en que aborda sus pasivos ambientales. “Queremos pasar del pasivo al activo”, afirmó, al señalar que los territorios rehabilitados pueden convertirse en espacios para la innovación, la inversión, la investigación y el desarrollo económico regional.
La viceministra de Minas del Ministerio de Energía y Minas (MINEM), Mayra Figueroa, destacó que el desafío de los pasivos y cierres adquiere mayor relevancia frente al potencial de crecimiento de la minería peruana. Actualmente, el país dispone de una cartera de 66 proyectos de inversión minera por más de US$64,000 millones y 69 proyectos de exploración por US$757 millones.
Figueroa sostuvo que este potencial obliga a incorporar criterios de responsabilidad ambiental, seguridad, sostenibilidad y desarrollo territorial desde las diferentes etapas de las operaciones. Asimismo, remarcó que los pasivos ambientales y el cierre involucran desafíos ambientales, técnicos, sociales, regulatorios y territoriales.
Edwin Chavarri, decano del Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú, planteó que el cierre debe planificarse mucho antes del final de una operación y considerar qué actividades económicas permanecerán, así como el futuro del agua, suelo, ecosistemas y comunidades.
Jorge Soto, presidente del Capítulo de Ingeniería de Minas del Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú, destacó la importancia de articular al Estado, la industria minera, la academia y las instituciones profesionales para que las propuestas generadas en estos espacios contribuyan efectivamente a recuperar territorios afectados.
En esta línea, José Antonio Gutiérrez, director de la Maestría en Regulación, Gestión y Economía Minera de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) sostuvo que el cierre de minas no debe considerarse simplemente la última etapa de una operación, sino una nueva etapa para el proyecto, las comunidades y el territorio.
Desde la academia, señaló, existe una oportunidad para contribuir al cierre de brechas de conocimiento, formar a los futuros líderes de la industria y desarrollar investigaciones y tesis que aporten soluciones aplicables a las necesidades de las empresas mineras.
Gutiérrez destacó especialmente la necesidad de garantizar una “transición social sostenible a largo plazo” para las poblaciones que permanecen después de la actividad minera. En ese sentido, resaltó la importancia de fortalecer la articulación entre empresas e instituciones para incorporar formación, investigación y conocimiento al debate sobre el futuro de los territorios.
Percy Montoya, gerente de Gestión Ambiental de Compañía de Minas Buenaventura, advirtió que en el Perú son todavía pocas las operaciones que han conseguido una certificación final de cierre. Por ello, planteó fortalecer las capacidades técnicas para evaluar aspectos como estabilidad física y química, biodiversidad y componentes sociales y financieros.
Por su parte, Edgardo Orderique, director de Operaciones de Kuya Silver, resaltó que la sostenibilidad debe acompañar todo el ciclo de vida de la actividad minera y remarcó la importancia de impedir que las operaciones actuales se conviertan en los pasivos ambientales del futuro.
Con esta agenda, PACMIN 2026 buscará pasar del diagnóstico a las soluciones, articulando capacidades públicas, empresariales, profesionales y académicas para enfrentar los más de 6,000 pasivos existentes, mejorar los procesos de cierre y evitar la generación de nuevos pasivos ambientales.
Para conocer más sobre PACMIN 2026 y realizar su inscripción al evento, visite https://pacmin.ciplima.org.pe/ o escriba a capacitaciones.minas@ciplima.org.pe.